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UNA INVASIÓN ANUNCIADA, QUE LLEGAN LOS BÁRBAROS

Crédito:
30 de Septiembre 2015
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José Carlos García Fajardo

“¿Qué estamos esperando, congregados en el foro? Es que hoy llegan los bárbaros. ¿Por qué el Senado no hace nada y los senadores se quedan sentados y no legislan? Porque hoy llegan los bárbaros. ¿Qué leyes pueden hacer ya los senadores? Cuando lleguen los bárbaros, ellos harán las leyes”. Estos versos de Kavafis reflejan de modo estremecedor la sensación de impotencia de una sociedad avanzada que ve como se acerca su final, tan anunciado por actitudes y hechos nefandos perpetrados por lobbies económicos, fondos buitres, bánksters que imponen sus designios a gobernantes sumisos como eunucos.

De hecho, el “órgano” más importante de decisión económica, la Troika, está compuesta por individuos no elegidos democráticamente, son como los kapos del exterminio al servicio de esa economía de casino, de esa codicia absurda que rechaza considerar la realidad de la más letal arma de destrucción masiva, la explosión demográfica que avanza exponencialmente. Desde 1914 a 2010, menos de un siglo, la población mundial pasó de unos mil doscientos millones a siete mil trescientos, y sigue en metástasis letal. Desaparecen millones de especies, el cambio climático es un hecho demostrado con el deshielo de los polos, sequías, lucha por manantiales, megápolis irrespirables, hambre, enfermedad, guerras y exterminio doloroso de millones de seres que, con una educación adecuada, no hubieran nacido para el sufrimiento. El derecho a la vida significa a una vida digna y que tenga sentido.

Y quien tenga un porqué ya encontrará los cómos. Está probado que, en los países en donde las mujeres tienen idéntico acceso a educación, puestos de trabajo y retribuciones que los hombres, no existen elefantiasis demográficas; al contrario, la mejor salud, alimentación, sobriedad y forma de vida han incrementado los años de esta y urge la implicación de esas personas mayores formadas en el tejido social de forma solidaria. Se trata de una inmensa riqueza acumulada y desaprovechada en favor sobre todo de los más débiles.

José Carlos García Fajardo
/Profesor Emérito de la Universidad Complutense de Madrid

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